Opinión

¿Las fiscalías hacen política?

Pablo Iturralde renunció a la presidencia del Honorable Directorio del Partido Nacional y se le aceptó de inmediato. Fue prácticamente una reacción reflejo apenas se conocieron los WhatsApp que intercambió con el exsenador Gustavo Penadés en marzo de 2023. Al exsenador la Cámara Alta le dio el desafuero por unanimidad (31 en 31) en junio del mismo año.

Hubo reacciones prácticamente de todo el Partido Blanco y de todos los partidos del abanico político (obviamente también del Frente Amplio entre serpentinas, papel picado y alguna copa de champagne).

Pero el que apuntó a sobrevolar una realidad que dejó honda preocupación fue el senador Sebastián de Silva. Hizo un enfoque muy certero de lo que ocurre en la Fiscalía, institución que tiene hoy en día el manejo de la Justicia en materia penal. “Es importante transmitir que el Partido Nacional tiene ahora que resistir la demonización que le va a caer. Hay que asumir que este tipo de filtraciones no terminaron, que van a seguir intentando hacernos daño, y que la Fiscalía es tierra de nadie, donde dos o tres funcionarios infieles hacen y deshacen a su merced para cancelar al Partido Nacional”.

Tiene razón el senador Da Silva cuando dice “van a seguir intentando hacernos daño”. Vaya si lo harán, porque son más necesarios que nunca frente a la mediocridad (o mucho más) de sus candidatos presidenciales. Han quedado temas que vienen de tiempo atrás y pueden dar sorpresas, como son los casos del pasaporte de Sebastián Marset y todo lo referido al excustodia presidencial, Alejandro Astesiano.

E incluso mucho antes: cuando asumió el nuevo gobierno (año 2020) y la Coalición Republicana, se promovió el desafuero del Tte. Gral. Guido Manini Ríos. De pique nomás se buscó hacerle perder al gobierno su gobernabilidad cuando apenas habían transcurrido unos pocos meses de su asunción.

El tema Marset determinó la renuncia del ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Bustillo, y del Interior, Luis Alberto Heber. En el caso de Astesiano, parecía que estaba resuelto y venía más tranquilo, pero ahora fue convocado por el fiscal en busca de presuntas irregularidades ya fuera en Cancillería o el Ministerio del Interior, por su participación en el proceso de la entrega del documento al narco Marset.

Por el momento no tuvo suerte y solo obtuvo un “mire que estoy muy enojado con la causa mía”, pero quedó clarito el rumbo de las investigaciones a que apunta el fiscal. Un fiscal de Delitos Económicos (Alejandro Machado) que tiene -¡oh coincidencia!- ambos casos: Marset y Astesiano.

Y es el mismo, además, que declaró inocente a la candidata presidencial frenteamplista Carolina Cosse por todas las denuncias que rodearon el Antel Arena (febrero de 2024) y que ahora un nuevo fiscal ha pedido la reapertura de la causa. (mayo 2024).

Lo que sería interesante también es cómo (¿y quiénes?) llevaron a cabo las filtraciones de los chats de Iturralde hacia la fiscal Ghione. La fiscal se mostró sorprendida cuando fue interrogada sobre este asunto y, además, le ha imputado a Penadés la friolera de 22 delitos sexuales.

Más allá de la actual presencia desde hace un par de meses de la fiscal Mónica Ferrero en el cargo de Fiscal de Corte (una persona inteligente, honesta e independiente) lo cierto es que desde hace años la Fiscalía es una cueva donde se mueve gente buena y muy profesional, pero también aquellos que se han dedicado a su causa política y la han convertido en prioridad absoluta a la hora de decidir. Y esos eran los que manejaban las fiscalías antes de Ferrero y aspiran a volver porque ella tiene carácter de “suplente”.

Los orígenes hay que buscarlos en los anteriores fiscales de Corte: Jorge Días y Juan Gómez. Son los que armaron las distintas fiscalías y sus funcionamientos.

Para el presidente Lacalle Pou “hay preocupación con respecto a algún tratamiento de Fiscalía, por supuesto que lo hay”.

“Hay causas que van a 180 kilómetros por hora y otras o no van o están quietas. Voy a decir uno para no decir que es al voleo: (Rocco) Morabito. ¿Hace cuánto que se escapó por la puerta de la cárcel y todavía no sabemos nada? Yo no quiero que todas vayan lentas. Lo mejor, para que la gente tenga Justicia, es que vayan lo más rápido posible”, añadió el mandatario.

Morabito se fugó en 2019 junto a otros tres delincuentes de la ex cárcel Central. Cuando aún gobernaba el Frente Amplio.

Fuente diario El País

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