Arte

Recorriendo Exposiciones : AMOR por Daniel Benoit Cassou

Daniel Benoit Cassou

Gustavo Tabares (Montevideo, 1968) es un artista polifacético con una capacidad renovadora constante.

Artista plástico que incursiona a través de varios soportes como pintura, escultura, performance, video arte, collage, ready-made, entre otros a los cuales echa mano llegado el momento de manifestar lo que pretende en cada circunstancia.

Convocado por Facundo de Almeida, director del Museo de Arte Precolombino e Indígena de Montevideo, (MAPI), Tabares preparó una muestra en un tiempo récord, la que fuera parte de su propuesta presentada en la convocatoria para representar al Uruguay en la 60 Bienal de Venecia.

Esta muestra fue expuesta en las salas del MAPI durante dos meses, la cual contó con la participación asimismo de algunos artistas que Tabares invitó entre los cuales se encontraron Antonio Augusto Bueno, Andrea Finkelstein, Mauricio Rodríguez Guridi, Gustavo Martínez, Marcos Medina, Rosina Peluffo y Emilia Rovira.

Este diálogo entre artista principal e invitados, es un recurso cada vez mas usado y efectivo en todo el mundo dentro de las muestras individuales, formato que realza, a la vez que enriquece, el discurso narrativo del artista.

La muestra, especie de antológica reciente, se explayó a modo de tríptico en tres grandes salas del MAPI divida en la misma cantidad de temáticas que el artista escogió para manifestarse.

La disposición de sus obras estuvo inspirada en el poema en La Divina comedia (1304-1321) de Dante Alighieri (Florencia 1265-1321), en el tríptico El jardín de las delicias (1503-1515) de Jerónimo Bosch (Bolduque, 1450-1516), llamado popularmente el Bosco, así como en la ópera El tríptico (1918) del italiano Giacomo Puccini (Lucca, 1858-1924) quien también se inspiró en La Divina Comedia.

Dentro de las fuentes de inspiración que provocan la obra de Tabares se encuentra la re lectura del colonialismo latinoamericano, temática que el artista viene trabajando desde hace ya un largo tiempo.

Partiendo de la división de La Divina comedia situada en el cielo, el purgatorio y el infierno, de acuerdo a la religión cristiana, Tabares utiliza el mismo esquema para aplicarlo a la conquista del continente americano llevado a cabo por los países europeos.

Para ello el artista presenta un relato considerando la situación del continente antes de la llegada de los europeos, la posterior conquista con su gran cuota carga religiosa, así como la resistencia que abarca hasta hoy día.

Ordenadas dentro de las pautas que Tabares utiliza, en primer lugar y bajo el titulo de “Ilex Paraguariensis – Yerba Mate” la muestra comienza con una sala donde se ubican obras que el artista viene trabajando desde no hace mucho tiempo con el uso de la Yerba Mate.

Este elemento proveniente de la naturaleza es comúnmente usado entre los países del Cono Sur para el consumo de la infusión que se toma en el mate, elemento típico de la región.

Comenzó siendo consumida por los antiguos pueblos Káingang, Guaranies y Guaycurúies, quienes recogían las hojas de ka’a y las mascaban.

Con posterioridad comenzaron a prepararlas en infusiones como el mate, el chimaráo o el tereré como se le llama en Paraguay al mate que se consume frío.

Luego el uso de la yerba mate fue incorporada dentro las misiones jesuíticas así como también luego fue adoptado por los gauchos a modo de infusión para calentar el cuerpo a la vez que aplacaba el hambre, aspecto que continúa y es muy común al día de hoy como compañero durante todo la jornada, mas que como un alimento, que por cierto no lo es.

Utilizando las diversas tonalidades que generan las variedades de yerba, Tabares las ha utilizado como pintura a modo contestatario si se quiere, contra las pautas impuestas por las escuelas de bellas artes que desembarcaron junto a los conquistadores imponiendo modalidades artísticas entre los pueblos que se expresaban a través del uso de otros materiales, pinturas y soportes.

El uso de la yerba mate como elemento pictórico le ha dado la posibilidad a Tabares a través del paisaje sumamente ondulado característico de nuestras tierras, de ir descubriendo distintos tipos de papeles como es el caso de los realizados con arroz, donde la tinta natural se adhiere con mejor consistencia.

Asimismo, partiendo de estas bases pictóricas, Tabares ha venido confrontando este especie de ADN indígena, con motivos que los conquistadores han estado aportando en pos de la aniquilación de las historias de cada pueblo doblegado.

Ejemplo de ello es el diálogo creado entre los papeles coloreados con yerba mate y una serie de imágenes que el artista utilizó a modo de collage, provenientes de una enciclopedia que perteneció su padre de la cual rescató “imágenes que hacen referencia a lo regional, tanto en fauna y flora como en tipos y costumbres gauchescas e indígenas, así como a la historia de Latinoamérica y a la locura de los conquistadores y, según el curador brasileño Gaudencio Fidelis, su “hambre por los metales” (oro y plata) y su frustración en cuanto a esto en el Río de la Plata, donde la yerba mate se convertiría en el verdadero oro que los jesuitas encontraron en la región, el llamado “oro verde””, en propias palabra de Tabares quien ha sido él mismo curador de su muestra.

Dentro de los artistas invitados en esta sala participan Antonio Augusto Bueno (Porto Alegre, 1972) y Emilia Rovira licenciada en arte visuales por la Universidad Católica del Uruguay.

En la segunda sala titulada Yvy Mara’ÿ, que cuenta con sus paredes pintadas de rojo de fuerte impacto, participan como invitados

Andrea Finkelstein (Montevideo, 1967), quien presenta un paisaje abstracto titulado “Algún lugar sin mal” creado especialmente para la ocasión, el que comulga con el resto de las obras. También participan los montevideanos Rosina Peluffo (1972) y Mauricio Rodríguez Guridi (1994) este último con un cómic que hace alusión al desembarco de los colonizadores recibidos por los indígenas en las playas al pie de las embarcaciones, titulado ”La felicidad del primer encuentro (para colorear)”, aportando cada artista su impronta personal creando un hilo conductor que acompaña a las obras de Tabares.

La temática abordada está inspirada en el concepto guaraní con el cual se titula la sala el cual hace alusión a la Tierra sin mal, especie de espejo guaraní de la Tierra prometida judía y dé un mundo mejor.

Dentro de la religión cristiana de los colonizadores estaba incorporado el pecado, concepto que no formaba parte de la cultura de los indígenas, así como tampoco existía el infierno dentro de su imaginario colectivo.

No fue fácil que lo entendieran mucho menos que lo asimilaran dentro de su rutina de vida cotidiana. Para ello los europeos debieron echar mano al término “angaipa”, el que se podría traducir como putrefacción del alma.

Los guaraníes usaban otro método para depurar sus errores el cual consistía en tener otra oportunidad comenzando una nueva vida con otro nombre, básicamente, para luego poder habitar la Tierra sin mal.

Por último, la sala mas embriagadora en el buen sentido de la palabra, titulada “Esto, mientras es historia”, cuenta con centenares de collages realizados por Tabares, cubriendo las cuatro paredes, también los ventanales, creando un ámbito de arte inclusivo, donde las obras hacen suyo a cada espectador que la visita.

La sala esta asimismo compuesta por una figura geométrica apoyada sobre el piso compuesta por tres triángulos.

Uno contiene arena de la Playa de la Agraciada, donde desembarcaron los Treinta y tres orientales.

Otro triángulo tiene yerba mate – Ilex paraguariensis y el otro esta compuesto con tierra de Salsipuedes, donde tuvo lugar la Matanza del Salsipuedes el día 11 de abril de 1831, atropello que se llevó a cabo contra los indígenas Charrúas en manos de las tropas gubernamentales al mando del Presidente Fructuoso Rivera, quien acabó con sus vidas y con un pueblo entero que desapareció de la faz de nuestro país.

Estos collages creados a lo largo de la vida del artista, han tenido como objetivo crear un discurso a partir de sus inquietudes personales que casi siempre versan sobre los diferentes conceptos con los que se define la historia. Son producto de su investigación personal y aportan luz a tantas controversias a la hora de definir asimismo el concepto de civilización, no dejando fuera la sociedad de consumo, el sistema del arte, creencias populares, religiones la cultura del sexo con todos sus tabúes así como el uso y abuso de la pornografía a la hora de expresar represiones impuesta por la sociedad.

Como artistas invitados en esta sala participan Marcos Medina, proveniente del ámbito de la moda y las artes gráficas, alumno de Tabares y ganador del ultimo 51 Premio Montevideo quien presenta unos individuos dibujados de espaldas y Gustavo Martinez, artista y diseñador uruguayo que vive y trabaja en Montevideo y en Porto Alegre, quien presenta unas esculturas.

De esta forma y a partir de esta muestra, Tabares quien también se desempeña como curador y dicta talleres, da cuenta de su grandilocuencia, aspecto que lo caracteriza a partir de su constante impronta que lo lleva a participar asiduamente tanto en muestras individuales como colectivas, dentro y fuera de nuestro país.

Una muestra que formará parte de nuestro acervo colectivo que afortunadamente y producto de la invitación de Gustavo pude asistir en el ultimo día de su exhibición luego de regresar de un largo viaje.

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