Editorial

No a las drogas…

Hoy nos vamos a referir a un tema que tiene sus consecuencias y un impacto significativo en nuestra sociedad; las adicciones.

Son múltiples las variables que inciden en este flagelo, que tiene consecuencia directa con el gran tema del momento, la seguridad.  

No solo preocupa las cantidades de individuos que consumen, también las edades a las que se comienza a consumir.

Es preocupante el elevado consumo de alcohol, el aumento muy relevante en la ingesta de bebidas energizantes (en particular entre los estudiantes de menor edad) y consumo de cannabis, tabaco y tranquilizantes particularmente entre las adolescentes mujeres en relación a sus pares varones.

Las causas del consumo de sustancias psicoactivas son múltiples, porque a veces, como revelaron los datos que disponemos, puede ser una manera de probar límites en la adolescencia, pero a veces son la clara manifestación de exclusiones y de vulnerabilidades sociológicas múltiples

Siete de cada 10 personas adictas no terminaron el ciclo básico de secundaria, la mitad vive en la calle o en un refugio y la misma cantidad estuvo presa alguna vez.

 Además, uno de cada 10 tiene VIH, un registro muy superior al promedio en la población uruguaya que se ubica en el 0,5%.

El 73% de los usuarios consultados en el marco de la investigación, habían concurrido a un tratamiento de forma voluntaria, es decir que la mayoría son conscientes del daño que les produce la adicción.

Hasta acá son datos fríos de una cruda realidad, pero el eje central de nuestra reflexión va por la responsabilidad del Estado en modificar esta tendencia.

Mantener vigente la ley 19172 que libera el consumo de marihuana; lejos de contribuir a frenar las adicciones, las fomenta desde nuestra de vista, la cual permite el uso y consumo de la marihuana con la burda excusa se sacarle el control al narcotráfico…todo lo contrario.

Hoy tenemos más de 250000 consumidores de marihuana en nuestro país, donde 7 de cada díez de los registrados compran en farmacia a tales efectos, el 30 % restante  en el mercado negro.

Mercado este que para mantenerse,ha generado una violencia inusitada por el control de los territorios.

Y es aquí donde se puede poner limite, modificando leyes negativas y dictando normas positivas como lo fue el control sobre el consumo de tabaco.

Este claro ejemplo, nos muestra que cuando se quieren hacer las cosas se puede.

De no tomar medidas correctivas a corto plazo, estaremos inmerso en un problema de muy difícil solución.

Evitar que el país caiga en el caos y el Estado no se transforme en fallido, depende de nosotros, de que nuestros representantes  asuman el rol que que les corresponde y pongan las cosas en su lugar..

Y eso implica  decir no  a las drogas.

El director.

Deseas compartir la información
A %d blogueros les gusta esto: