Arte

Recorriendo Exposiciones : CHIARA BACCANELLI por Daniel Benoit Cassou

Daniel Benoit Cassou

En un nuevo acierto La Galerilla dirigida por Iván Martínez Autin, está llevando a cabo desde ayer 10 de febrero, la exposición de esta joven artista argentina quien avanza dentro de una ágil carrera internacional.

Chiara Baccanelli (Buenos Aires, 1993), estudió introducción a la Historia del Arte así como Diseño de Interiores en la Nuova Accademia di Belle Arti (NABA) de Milán.

La pintura se acercó a ella cuando era apenas una niña de 7 años momento en el cual los pinceles la fueron seduciendo y se apoderaron de su espíritu.

Su vida profesional está dividida entre sus talleres ubicados en La Barra de Maldonado y otro en una ciudad del Lago di Como en Italia, a donde viaja cuando termina nuestro verano.

Su obra se caracteriza por una gran plasticidad lograda con un óleo bien empastado que distribuye a través de movimientos gestuales haciendo uso de pinceles y grandes brochas.

De tenor expresionista y siempre motivada por la naturaleza, Chiara se mueve entre la abstracción y la figuración desdibujada con trazos que presagian imágenes que van definiéndose tímidamente sobre la tela.

A pesar de que se trata de un estilo muy visto, Chiara logra aportar un aire fresco que provoca a la vez que incita una euforia que da gusto tener cerca.

Sus obras nos conducen a un estado pletórico donde celebramos la pintura sinónimo de placer. Sentirse arropado por sus pinturas nos genera un tránsito exultante dentro del arte.

Los cuadros de Chiara son un compendio de varios artistas que van desde Van Gogh, Cézanne, Monet, Matisse entre otros tantos que también incluyen a otros contemporáneos como Willem DeKooning, Cy Twombly, Joan Mitchell, Georg Baselitz sin desconsiderar las pinturas de la americana Georgia O’Keefe quien también recurría a las flores para manifestar sus emociones así como las frustraciones.

Si bien su temática está basada en flores, a través de sus imágenes Chiara logra transmitir estados emotivos propios del ser humano.

Ágiles y arremolinadas pinceladas denotan notas musicales creadas por un ritmo dictado por distintos estados anímicos los cuales a pesar de ser muy coloridos también pueden denotar sentimientos de angustia, nostalgia y soledad entre otros.

Inclusive algunas de sus obras se las percibe con cierto carácter irreverente tratando de manifestarse de una forma agresiva, lo que también nos conducen a los empastes que pintaba Francis Bacon en sus retratos cargados de tanta violencia.

Para esta ocasión, producto de unas fotos que había tomado su abuelo en Punta del Este hace muchos años y que Chiara descubrió recién ahora, creó unas nuevas obras bajo el soporte del collage.

Además de las pinturas, en sus exposiciones siempre incluye alguna escultura en madera con forma de corazón, que según la artista “invitan a reflexionar sobre los ciclos de reciclaje y renacimiento en nuestras propias vidas. Y cada color representa una sensación, una energía distinta”.

En la sala también se puede acceder a un libro de artista que Chiara presentó en el Museo Atchugarry el pasado 17 de enero.

El libro titulado “Cuaderno de artista” es asimismo una obra de arte que da gusto tener encima de una mesita de living.

Está dividido en dos partes. Al inicio Chiara habla sobre su relación con el arte y su entorno y en la segunda parte se accede a una selección de sus obras desde el año 2011 hasta el presente.

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